jueves, 21 de abril de 2011

De bailes y otras manifestaciones cinéticas.

“Bailar un tango es un acto misterioso” decían Los profanadores de la verdad mientras bebían mate y vino sentados en la vereda de California y Herrera, mucho antes de que la autopista destruyese la dignidad de los adoquines de Barracas.
Reunidos en las noches de calor del verano porteño intercambiaban opiniones y saberes en plena calle. La barra milonguera encabezada por Gumersindo Richter sostenía que los terremotos eran manifestaciones coreográficas del planeta, manifestaciones reprimidas por un sentimiento de orfandad cósmica.
“Somos de un planeta que no conoce a su vieja” dijo Pablo Almafuerte.
“Nosotros sobrevivimos gracias a la represión del planeta” remató el Pollo García y se ligó un misterioso zapatazo en la oreja que lo dejó mudo para siempre.
“Fue el zapatazo didáctico de Dios” aseguró Emiliano Percuco.

“Para bailar el tango la primera condición es poder levitar” aseveraba Raúl de la Torre, bailarín profesional del Club Social El purrete silencioso de Pompeya. Su padre era un ex padre católico que había dejado los hábitos pues su capacidad de levitar confundió a sus colegas y lo acusaron de estar endemoniado. Cansado de explicar que algunos fenómenos naturales no tienen nada que ver con el demonio se dedicó con gran éxito a bailar tango. Así entre bailongo y bailongo conoció a la cantante Severina López y al poco tiempo nació Raúl que dio sus primeros pasos en el aire para bajar de la cuna y agarrar un sonajero.

El maestro Natalio Cartageno aseguraba que “no sería posible hacer un corte y una quebrada decente sin tener control absoluto de nuestro cuerpo. Afirmaba que los pingüinos pese a sus nobles esfuerzos nunca han podido bailar El choclo. Para dominar la técnica hay que bailar en las cornisas de edificios de por lo menos 15 pisos y practicar equilibrio caminando a grandes alturas. Sobre alambres y sin red”

Los bailarines de Barracas aseguraban que podían danzar mejor el vals estudiando los movimientos precisos de un giróscopo puesto en diferentes planos inclinados. Otros más cerebrales, en Palermo viejo, empujados por el malsano deseo de ser mejores, estudiaban matemáticas y con complejas ecuaciones pretendían encontrar “los pasos perfectos”.

A raíz de esto el malevo Oliverio Céspedes sostenía que el número es imperfecto por naturaleza y que nadie podría bailar Desde el alma apoyado en una ecuación aritmética pues “la perfección no existe en los números; existe entre los números y nunca se mezcla con abstracciones de este tenor porque simplemente le hace mal.”

 En su novela “La suma mató a tu hermana” nos explica que el número no nos deja amar a la mujer que queremos porque inevitablemente divide al amor en falsos pedacitos mensurables, donde los porcentajes nos llevan siempre, o casi siempre, por el camino errado.

Fernando Abhisit López “el cachafaz de Constitución” dice en su ensayo De tangarum natura que la tristeza es un ingrediente necesario para bailar bien el tango, “si querés hacer una marca precisa, tenes que haber sufrido un poco, no te digo martillarte la mano una vez por día, o golpearte la cabeza contra la puerta antes de acostarte, sino haber sido abandonado por la mujer amada o ser despreciado por tu vieja.”


Don Fernando Abhisit sostenia que a la noche hay alguien eterno bailando un tango en una agonía ancestral, donde los milagros y nuestra pequeñez se confunden en la oscuridad.

Cuando la luna me embriaga con su luz para que sienta cierto desamparo, cierta desesperación, bailo un tango amable para no enloquecer; hasta que por fin con su ojo me deshace en una sombra que se pierde en sueños, y me deja libre en un universo sin destino.


Buenas noches.

domingo, 20 de marzo de 2011

La Onu nos regala muerte humanitaria



Eliseo González “el mago del tango triste” nos decía hoy recostado en el sofá:

“Ha llegado otro día de masacres.

La Bestia nos entretiene con un terremoto y después nos regala una guerra.

Nada mejor para ayudar a alguien que un buen bombardeo. Lanzar un misil es un desinteresado acto de amor.

Miramos con alegría como corre sangre y todo se inunda de fuego redentor.
Desde la esclavitud todo se acepta. Incluso los latigazos parecen doler menos que al principio.

Luego se reiterará el saqueo humanitario revolviendo en los despojos de la libertad.

Cíclicamente vivimos esta alegría de liberar cadáveres. Al final quién puede ser más libre que un muerto?

En un futuro demasiado cercano, tus niños, esclavos, serán devorados por los ojos de la Bestia.

No debería existir el tiempo.”

Cuando Eliseo terminó de decir esto cerró sus ojos y el sueño y su magia lo hicieron desaparecer.

Buenas noches.



domingo, 6 de marzo de 2011

La alegría de ser controlados por el Gugl


Para el licenciado Guillermino Lopez Laporta Iturralde, Gugl es una la palabra gutural que trae consigo el nuevo e inevitable ahogo mortal de la humanidad.
Las Señoras Gugl te analizarán y serás ADN descodificado en una grandiosa base de datos. Eso ya lo sabe cualquier tanguero de Berazategui .

Los tangueros de Berazategui, muchachos que solo dicen la verdad, comentan que Dios con un monstruoso grito de ira nos atomizará. El universo desaparecerá en ese grito  y reinará el eterno silencio. Nuestra esperanza quedará guardada en una caja negra y en ese funeral seremos un recuerdo borroso sumergido en una nueva nada.

Es la modernización dijo mi abuela.

Salud!

jueves, 17 de febrero de 2011

Mubarak, Blancanieves, Egipto y los siete Pinochos

Celestino Varese, meteorólogo de profesión, en su libro “Se viene la tempestad y no hay galochas” dice: “los medios de comunicación tienen un espacio que supuestamente es de Información, sin embargo, repiten simultáneamente en todo el mundo durante semanas, meses o años algo que es denominado “información estática”, donde unas diez mil horas de esa información equivalen a ver una foto de un perro mientras come un hueso o hace caca.

A partir de aquí, Celestino sugiere que la televisión deje de transmitir imágenes en movimiento y que substituyan todas las emisiones por una fotografía semanal o mensual que podrá ser de un perro, de un gato o de un burro de acuerdo a las circunstancias. Los televidentes no notarían la diferencia asegura.

Como siempre es la “hora de la distracción”, nada mejor para distraer al pueblo que hablar de Libertad y de Democracia. Si algo distrae en el siglo XXI es justamente la Democracia, sus Protagonistas, la Libertad y los Grammy.

En el libro “Donde se refugian las vacas durante las tempestades y ciclones” nos habla sobre los media en general y precisamente en el capítulo “No le interesás ni a tu madre” nos aclara que el mensaje de los media es muy simple: “Quedate quieto en tu silla para siempre y morite consumiendo basura”

Según la tele en Egipto la gente pidió un deseo al ratón Mickey y “simsaladim” la libertad se hizo. Entramos de inmediato en el portal de la fantasía.
Ahora ya no hay que preocuparse más; el pueblo solucionó todos sus problemas… en unos pocos días parte de la población se sentó en una plaza, con ayuda de internet y con fuerza de voluntad! Esto es importante porque la Televisión dice que “la voluntad de libertad” es soberana.
Podrían haber hecho lo mismo con Hitler o Stalin pero nadie tuvo esta brillante idea. Se sentaban en una plaza y listo el pollo. A gozar de la libertad.

Habrá gente que sabe que hay un plan trazado y que las malas noticias ya llegaron. Pero para los incautos, ingenuos, para los que creen en la Cenicienta y esperan un zapatito, para esos ciegos, ha llegado LA LIBERTAD; una libertad cuidadosamente concebida para beneficio de los titiriteros de las sombras. El “efecto dominó” está en marcha.
Por fin, para los que creen que la Libertad vino por internet. Que lo disfruten babeando! Posiblemente la muerte también vendrá de la misma manera y el mundo quedará más silencioso.


Mensaje meteorológico: Cuidado amigos tangueros occidente nos traerá de regalo una bolsa con muerte y desesperación. Y no habrá donde refugiarse. Lleven paraguas de lata. Máscaras antigás. Guarden comida. El clima se espesa y la mayoría todavía no se dio cuenta. Cuando lluevan “de punta”, quedate en casa, poné la Sonata en si bemol menor Op 35, 3º movimiento “Marcha fúnebre” de Chopin. Y esperá. Después de la primera explosión la suerte está echada.

Luego de decirme todo esto, Celestino escuchó con atención “Desencuentro”, me miró solidario, y triste me dijo: “Para los esclavos puede ser que la muerte sea la libertad pero no hay seguridad, che, además mañana habrá viento y lluvia, 6º de mínima y 14º de máxima” y se perdió lentamente a la vuelta de la esquina.

Mirando la noche sin luna, con el cielo escondido por nubes prefabricadas, aprendemos algo del miedo, sabemos que algo inescrutable está por ahí y solemos dormirnos para olvidarnos de nuestra pequeñez sumergida en una humanidad devoradora.

Esperemos el nuevo día.

lunes, 31 de enero de 2011

Votos locos o La alegría de la democracia circense se ríe del futuro de los equilibristas.


Cuando mi abuela decía que “con la Pancracia esto no pasaba”. Mi primo Anacleto en sus tiernos 4 años creia que se refería a una promisora forma de gobierno por él desconocida. Más tarde, con alguna desilusión, supo que se refería a su prima lejana.

Esto viene a cuento porque hace pocos días el pueblo fue a votar. A elegir a sus representantes. En este caso a un representante.

Más del 50% se olvidó de ir, no quiso o le dolía la cara exocraneal del parietal derecho o izquierdo, o ambos simultáneamente; impidiendo depositar sanamente su decisión de papel en la urna.
La democracia que conocemos, no la teórica, es un ejercicio complejo de imaginación. Nada es lo que parece. Y lo que parece es suficientemente desalentador como para estimularle una decisión negativa a un suicida. Y si a la política le sumamos la economía, entonces tenemos un cuadro aún más desesperante; ahí lamentamos que una persona solo puede suicidarse una vez.

A la hora del resultado “la cosa obvia” se confirmaba y el representante elegido por el pueblo sonrió triunfante, confirmando su mar de promesas.

Es la historia conocida por todos. Es la misma fauna de siempre que dirige por los siglos de los siglos esta realidad resbalosa, intercambiando puestos en la luz y en las sombras.
Ya no están los informativos que nos inundaban la cabeza de pálpitos y entrevistas. Los políticos desfilaban diariamente por los medios sin explicar como podrían ayudar al país a solucionar los problemas. “Vamos a actuar de forma rápida, sabemos que será difícil, pero con el trabajo del pueblo y con los impuestos vamos a …” y seguían con la guitarrita. Por su parte los periodistas defendían solapadamente, pero con pluralismo, a los candidatos de su partido.

Las soluciones previstas por los políticos son, en verdad, fórmulas mágicas de alquimistas desconocidos o secretos, que harán en el futuro, todo lo que no hicieron en el pasado reciente porque se olvidaron, porque se les hacia tarde o porque se quedaron dormidos.
Y ahora, después del circo mediático, se empiezan a ver nuevamente los vastos problemas que enfrentaremos. Legiones de situaciones sin solución a corto ni a largo plazo. Con complejos números que simbolizan deudas eternas. Los alquimistas entretanto se fueron a las Bahamas para descargar tensiones y para comprar varitas reforzadas.

Hoy, aleccionadoramente, el tele informativo nos aconsejaba que para ahorrar unos centavos podíamos leer el diario de prestado en un bar. Esta sí es una medida concreta que puede solucionar el futuro del país. El ingenio de esta gente nos hace pensar cómo es que con tanta inteligencia llegamos a esta crisis sin solución. Con tanto Einstein suelto estaríamos pasando unas vacaciones en Ganímedes y exportando hamburguesas a Júpiter.
Ahora resta esperar un milagro. Como ya sabemos, las cuestiones de fe no se discuten.

El malevo Gentile dice que el delito impune de unos pocos lleva al hambre y a la desesperación de los pueblos y nos aconseja cavar un pozo para refugiarnos de lo que se viene. (ver blog 21 – 12 – 2010)
Tal vez no sea mala idea vivir en el centro de la tierra. Con un poco menos de sol…

Buenas noches,

lunes, 24 de enero de 2011

Obama baila la milonga de siempre com Hu Jintao

La pregunta fue “baila esta pieza conmigo, amable señor”
Y empezó la milonga.

Qué bonita es la amistad! Sí, esto es caballeresco!

Doscientos invitados, entre ellos Yo-Yo Ma y Steven Chu. Nada de Burgerrr Kang con papafritas. Caviar, arroz con palitos y espumante, señores.
Hablaron de derechos humanos, de los derechos botánicos y sobre la existencia de alma en las piedras. Sobre esto Hu Jintao expresó sabiamente  “Cuidado, el alma la carga el diablo”.

Hubo espacio para hablar de la deuda, pero no hubo tiempo.

Hablaron sobre la protección de los cloroplastos de las euglenas. Y nos desmayamos de amor cuando el representante chino aseguró “nunca tendremos una política expansionista”. Estas son palabras dulces!, dijo una señora masticando una pata de pato.
Un mayordomo preguntó, será que tienen dos?

Así es la política y el amor en el siglo XXI.

Paz y buenas noches.

jueves, 20 de enero de 2011

La historieta del tango y la legendaria danza que perdura aún en el siglo XXI


Siempre me quedo sorprendido cuando la gente relaciona el tango  exclusivamente al baile.
Por qué? Sí, por qué?

En Europa el tango es una ilusión presentada con la palabra “pasión” al lado, siempre vendida con una pareja muy agarradita que se mira con cara de “si me das un minuto más te absorbo el alma como un mate”.

De esta forma queda claro, sin muchas elaboraciones freudianas, que la danza suscita inevitablemente algo sensual o sexual, dependiendo del ojo y el hambre con que se miren las cosas.

Para los norteamericanos la confusión es mayor, todo lo mezclan sin pudor, con la ingenuidad de nuevo rico superpoderoso que ya está en bancarrota y espera que algún chino le compre la deuda. piensan que el Zorro es un tanguero justiciero del antiguo México que canta zarzuelas, Terminator  baila con su gracia robótica “Por una cabeza”, Gardel puede cantar con capa y salvar a ciudad Gótica y ya que estamos, Tito Lusiardo puede ser el que te Jedi de alguna lucha interplanetaria.

Será Valentino el propagador de esta imagen que internacionalizó la tal pasión del tango a pasos de gaucho sospechoso, y contribuyó para esa apasionante pasión apasionadora, que efectivamente continua apasionantemente apasionando a tantos civiles de los más recónditos lugares del planeta?
Seguramente paseando por Sumatra veremos una Escuela de tango, con dos o tres de esos malevos típicos de Pangkalpinang de la provincia de Bengkulu que nos explicarán, machete en mano, como se baila La cumparsita estilo Villa Urquiza.

Por qué muchachos esta realidad? Así, desvelado por el mismo misterio de hace años, me tomo un mate imaginario y sigo esperando la carroza. Esa misma que nos lleva a la desaparición material para transformarnos en una nada universal carente de preguntas, sin continuidad en el espacio-tiempo.

(Quizás quien no pasó un tiempo por Pompeya o Avellaneda tiene pocas probabilidades de entender que el tango se puede vivir quietito sentado en una plaza. Apenas en silencio, y de reojo mirando a un perro.)

Buenas noches.