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jueves, 20 de enero de 2011

La historieta del tango y la legendaria danza que perdura aún en el siglo XXI


Siempre me quedo sorprendido cuando la gente relaciona el tango  exclusivamente al baile.
Por qué? Sí, por qué?

En Europa el tango es una ilusión presentada con la palabra “pasión” al lado, siempre vendida con una pareja muy agarradita que se mira con cara de “si me das un minuto más te absorbo el alma como un mate”.

De esta forma queda claro, sin muchas elaboraciones freudianas, que la danza suscita inevitablemente algo sensual o sexual, dependiendo del ojo y el hambre con que se miren las cosas.

Para los norteamericanos la confusión es mayor, todo lo mezclan sin pudor, con la ingenuidad de nuevo rico superpoderoso que ya está en bancarrota y espera que algún chino le compre la deuda. piensan que el Zorro es un tanguero justiciero del antiguo México que canta zarzuelas, Terminator  baila con su gracia robótica “Por una cabeza”, Gardel puede cantar con capa y salvar a ciudad Gótica y ya que estamos, Tito Lusiardo puede ser el que te Jedi de alguna lucha interplanetaria.

Será Valentino el propagador de esta imagen que internacionalizó la tal pasión del tango a pasos de gaucho sospechoso, y contribuyó para esa apasionante pasión apasionadora, que efectivamente continua apasionantemente apasionando a tantos civiles de los más recónditos lugares del planeta?
Seguramente paseando por Sumatra veremos una Escuela de tango, con dos o tres de esos malevos típicos de Pangkalpinang de la provincia de Bengkulu que nos explicarán, machete en mano, como se baila La cumparsita estilo Villa Urquiza.

Por qué muchachos esta realidad? Así, desvelado por el mismo misterio de hace años, me tomo un mate imaginario y sigo esperando la carroza. Esa misma que nos lleva a la desaparición material para transformarnos en una nada universal carente de preguntas, sin continuidad en el espacio-tiempo.

(Quizás quien no pasó un tiempo por Pompeya o Avellaneda tiene pocas probabilidades de entender que el tango se puede vivir quietito sentado en una plaza. Apenas en silencio, y de reojo mirando a un perro.)

Buenas noches.

sábado, 30 de octubre de 2010

Gardel, su origen y la posible composición de su plasma sanguíneo.

Los más polémicos historiadores del tango son sin duda los hermanos Lechuza.
Anselmo y Oliverio Lechuza investigan fervientemente la vida, la obra y otras minucias y grandezas de los nobles tangueros de antaño, de hoy y de siempre, sin temer al qué dirán.
Y ahí nomás, mate en mano, me contaron sus conclusiones sobre la verdad del origen de "El mudo", que desde hace años nos arrasa el cerebelo con sus misterios y excentricidades.

Estos investigadores de Constitución, que ocasionalmente trabajaron para Scotland Yard, para Fabio Zerpa y el FBI, me dijeron de sopetón que Gardel era en verdad sirio.
Sirio! Dije con admiración, mientras me cebaban un mate amargo. Hablaban de Uruguay, Francia. Pero Sirio? De medio Oriente?
No, respondió con su voz metalizada Oliverio Lechuza. Mirá, Tanguito, te estoy hablando de su procedencia alienígena. De la estrella Sirio de la constelación Alfa Canis Majoris. Lo estuvimos investigando y poco antes de 1890 hubo un importante movimiento de naves espaciales y en el fondo la estrella está acá nomás, apenas a 8,6 años luz del Sistema Solar. No sabemos ciertamente porque, pero una nave cayó en la Pampa y de ahí salió "el Zorzal".

A partir de aquí enmudecí y escuché los relatos de los biógrafos. Desde los poderes telequinésicos en el Colegio Pio IX de Buenos Aires donde se hospedaba con Ceferino Namuncurá, (Me contaron que juntos se divertían haciendo levitar macetas y las reventaban chocándolas contra las rejas del Colegio), hasta la resistencia al balazo que recibió en 1915 y le alojó una bala en un pulmón.

Una de las experiencias más sorprendentes ocurrió durante su gira por Italia donde le colocaron un contador Geiger, ya mejorado por Walther Muller, en el micrófono y detectaron radiaciones ionizantes compuestas, entre otras cosas, por partículas alfa y rayos gamma que avergonzarían a cualquier acelerador de partículas. Parece que cuando cantaba "Caminito" el número de partículas radioactivas aumentaba exponencialmente, según Anselmo Lechuza esto ocurría estimulado por el deseo de volver a su añorada constelación. Cuando cantaba el verso "caminito que el tiempo ha borrado" era inevitable: desataba una orgia de rayos gamma y rayos x. Así, sin querer, terminó con la vida de varios técnicos y sonidistas; contaminándolos con radiaciones.

Pero mayor fue mi sorpresa cuando relataron que comiendo un bife de chorizo con Tito Lusiardo en el "Palacio de la papafrita" se cortó un dedo. Y en el hospital donde lo atendieron consta que detectaron en el plasma sanguíneo partículas desconocidas orgánicas e inorgánicas, y un alto porcentaje de hidrocarburos como butano, buteno y metilnaftaleno (en otras palabras: gasolina). Los médicos y enfermeros que lo atendieron desaparecieron unos días después. Pero los registros se conservaron. A Tito apenas le dijo: "Vos quedate musa y seguí bailando, campeón"

A partir de aquí me sentí un poco cansado, los mates se estaban enfriando, y tal vez era mucha información para una tarde. Con la vista algo nublada, me despedí de los hermanos prometiendo una nueva visita.

Saliendo de la casa de los Lechuza, pensé en "Volver" y sentí esa extraña sensación de nostalgia, donde lo lejano nos hace un nudo en el pecho, y los fantasmas ya no nos parecen extraños porque nos diluimos en la ciudad convertidos en difusos hologramas. Tomé un colectivo cualquiera y creí ilusoriamente que volvía a casa.

Buenas noches.